A Manila con el papa Francisco

De seis a siete millones de personas se reunieron –bajo la lluvia- durante la visita del papa Francisco en Filipinas del 15 al 19 de enero pasado. Después de saludar a los hombres políticos, a los supervivientes del tifón Haiyan en Tacloban, a las familias reunidas en Mall of Asia, a los jóvenes en la Universidad de San Tomas, y en fin, a todo el mundo en Lumeta Park, el papa dejo una huella indeleble en el país. Con sus mensajes de misericordia y de compasión, “Lolo Kiko” (“al abuelo Kiko” sobrenombre que le dan en Filipinas) todavía está en todos los labios. Dejó un recuerdo de santidad y ejemplo de un padre misericordioso –y sonriente- en el país católico más grande de Asia.

Los miembros de la Comunidad de Emmanuel en Manila se unieron a la muchedumbre y escucharon las palabras del sucesor de Pedro. He aquí su testimonio ilustrado de fotos;

Manille © Communauté de l'Emmanuel« En 1995, durante las JMJ de Manila, cuando yo descubrí la personalidad carismática de Juan Pablo II, una cuestión se presentó a mí: « ¿Qué quieres que haga? » Al cabo de dos años de interrogaciones, en 1997, tuve la suerte de participar en las JMJ de Paris, donde encontré la Comunidad de Emmanuel por primera vez. Su testimonio de alegría y misión me llevaron a descubrir esa comunidad. Luego, hice la l’Emmanuel School of Mission en Roma durante el Gran Jubileo de 1999 a 2000.

Veinte años más tarde, el nuevo papa visita Manila con el tema” misericordia y compasión”. Toda la alegría que tuve durante las JMJ de 1995 me vino de nuevo. Con ella el deseo de responder a la llamada de Dios por los filipinos que deben ir allá donde la luz de Cristo es necesaria. Creo firmemente que, por gracia de Dios, nosotros, miembros filipinos de la Comunidad de Emmanuel, somos el Canal de misericordia y compasión de Dios por los demás. Estar en la Comunidad me permite continuar con mi sueño misionero y de reafirmarme para avanzar y dejar las manos de Dios ponerme allí donde él quiere”. (Freddie)

Manille © Communauté de l'Emmanuel

Benoît (en verde)y dos jóvenes filipinos en la UST.

 « Sean valientes, no tengan miedo de llorar» (papa Francisco)
El papa Francisco, dirigiéndose a los jóvenes en Manila, invitó a aprender a llorar, delante de las situaciones de las personas dejadas de lado, de los niños de la calle. “Delante de todas estas tragedias que viven nuestros hermanos, nuestra respuesta debe ser o el silencio, o las lágrimas”. Para mi estas palabras, tan fuertes, son una guía que, yo pienso, va acompañarme durante un largo tiempo y muy esclarecedoras para vivir la compasión de manera justa. Me marcaron también las palabras que el papa dirigió a las familias. Las llamó a extender sus brazos  más allá de sus propios hogares, particularmente hacia los que más lo necesitan, los que no tienen familia. “No dejen nunca que se sientan solos, o abandonados,  ayúdenles a saber que Dios no los ha olvidado”» (Benoît).

Manille © Communauté de l'Emmanuel

Ngan con los miembros vietnamitas del Emmanuel

“Antes, yo pensaba que Dios llamó a Mateo para que la gente sepa que « cualquier tipo » de persona puede servirlo: no solo los más sabios, también los colectores de impuestos. En el transcurso del encuentro con el papa, descubrí algo más: Jesús llama a Mateo en primer lugar porque lo ama. Jesús ama a Mateo tal y como es: un colector de impuestos imperfecto. Dios es un Dios de sorpresas porque nos ama. Me doy cuento que debo dejarme amar por Dios en primer lugar, luego este amor podré compartirlo con los demás. Otro punto: el papa dijo que el mundo no necesita “jóvenes museos”, necesita jóvenes santos. Confirmó de nuevo que como joven, soy la esperanza de la Iglesia. Me da el deseo de darme totalmente a la Iglesia, para entrar en su misión” (Ngan)
 
En la Universidad San Tomas para ver al Papa

Domingo 18 de enero en la universidad San Tomas, Entre los 24000 jóvenes los estudiantes  de ESM Manila

Manille avec le pape © Communauté de l'Emmanuel

Give all, Get more!”, ESM Manila encuentro con el papa, 24000 jóvenes filipinos, domingo 18 de enero en la universidad San Tomas ;

Manille avec le pape © Communauté de l'Emmanuel

« ¡Ella vio al papa! ». Elizabeth Suryanti, consagrada del Emmanuel, llevada por ESM de Manila, a la llegada del papa, domingo 18 de enero en la universidad San Tomas

Manille avec le pape © Communauté de l'Emmanuel

Paul Victor (India) y Louis (Francia), dos estudiantes del ESM Manila, entrevistados por Reuters, domingo 18 de enero en la universidad San Tomas

Manille avec le pape © Communauté de l'Emmanuel

Dimanche 18 janvier à l’université Saint Thomas. Parmi les 24000 jeunes venus rencontrer le pape François, les étudiants de l’ESM de Manille.

Las jóvenes mamas al encuentro del papa

Teresa, consagrada del Emmanuel y Brigitte, voluntarias Fidesco, recogieron el testimonio de las jóvenes mamas del suburbio de Tondo. Ellas también tuvieron la ocasión de ver a « Lolo Kiko »:

 « Era la primera vez que yo veía al papa. Estaba tan feliz de haber sido escogida entre las mamas de Tondo para participar al encuentro de los jóvenes con él. Fue una bendición para mí y mi familia porque experimenté el amor de Dios a través del papa! (Arlyn 25 años, mama de tres niños)

« Fue uno de los momentos más importantes de mi vida. Cuando vi al papa, me di cuenta de lo pecadora que era, y experimenté la misericordia de Dios. Me marcó mucho, me sentí bendecida por Dios » (Anariza, 25 años, 1 hija)

 « Fue una experiencia extraordinaria para mí, y si no podía comprender todo lo que el papa decía, comprendí que se dirigía a nosotras, a mí. Fue un momento inolvidable ser bendecida por el papa » (Darling, 25 años, 2 hijas).

Manille © Communauté de l'Emmanuel

Las jóvenes mamas del suburbio de Tondo encuentro con el papa.

Visita sorpresa a los niños de la calle

Fan de la improvisación, el papa visitó por sorpresa a Tulay ng Kabataan, fundación para niños pobres de la calle. Uno de nuestros hermanos seminaristas, voluntario Fidesco nos los cuenta:

«Tuve la ocasión de ver como el papa unía acción y palabra durante su visita sorpresa a Anak-Tulay ng Kabataan Foundation, donde soy voluntario este año. Después de celebrar la misa en la catedral de Manila, prefirió en efecto salir por atrás y atravesar la calle a pie para pasar un momento con los niños recogidos por la fundación. Durante su visita, no hubo grandes discursos,  pero una actitud de escucha, de respeto, una especie de silencio para acoger la presencia de estos niños y el peso de su sufrimiento. Muchos gestos de afección, muchos niños tomados en brazos, y algunas palabras: “¡No os abandonaré nunca!”

Manille © Communauté de l'Emmanuel

Le Pape avec les enfants de la rue. Crédits photo: ANAK-TNK.

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