Josh, futuro sacerdote

Miechels_Josh-700

Josh Miechels, 34 años, el 26 de marzo de 2015 en la Basílica Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de los Cristianos (Our Lady, Help of Christians), por Mons. Anthony Fisher, op, arzobispo de Sídney. Entrevista

¿Cómo recibió la llamada del Señor?

Josh: A los diez años, tenía el deseo de entregarme a Cristo a la manera de Francisco de Asís, Maximiliano Kolbe y Juan Pablo II, descubiertos en un comic. Pero desde el primer año de secundaria, me interesé por muchas otras cosas, y dejé a Dios de lado. En el año 2000, después de una experiencia espiritual inesperada, elegí de nuevo vivir con Dios – ¡con la única condición de no ser sacerdote! Algunos años más tarde, durante un retiro universitario, recibí una palabra: Los discípulos de Emaús, reconocen a Jesús al romper el pan –eucaristía- Buscando un consejo, un miembro de la vicaría sugirió que a lo mejor el Señor me llamaba a ser sacerdote…Aunque yo no estaba para nada contento con esta idea, porque ya tenía mis propios proyectos, no conseguía olvidar la cuestión “¿Y si Dios me llama a ser sacerdote?” Me decidí, al fin a resolver la cuestión haciendo el año San José en Bélgica, ¡y fue con su gracia que todo ocurrió!

¿Cómo fue su camino en la Comunidad?

Josh: encontré a la Comunidad gracias a la invitación de un miembro de la vicaría católica de la universidad, para participar al foro de Jóvenes internacional en Bandung, Indonesia. ¡Me tomó una semana comprender que era organizado y llevado por una comunidad! Pero me impresionó mucho la belleza de la liturgia (el hecho de que todo fuese en otro idioma, misteriosamente no supuso ningún obstáculo), por la sabiduría y precisión de las enseñanzas. ¡Sobre todo; vi la alegría y la caridad de todos! Esta experiencia me ayudó a tomar la decisión de postular para ir participar a ESM (Escuela de Misión) en Roma. A pesar una firme voluntad de evitar todo compromiso en la Comunidad, el equipo y los demás estudiantes me permitieron descubrir que una vida comunitaria de hecho está al servicio de la libertad y la santidad de la persona. En el fondo, no quería “parar” la vida diaria centrada en Jesús en la Eucaristía, la alabanza, la acción del Espíritu Santo y la proclamación del amor de Dios para todos los hombres- todos juntos. ¡Regresé a mi ciudad, y me comprometí en la Comunidad!
Para usted, la compasión, la adoración y la evangelización, ¿Qué es?

Josh: La adoración, es darse el tiempo para dejarse amar por El, que es el único en el cosmos a amarme como yo necesito, y para amarlo y sorprenderme de ello. En la adoración, Jesús me transforma en El: Juan de la Cruz nos dice que incluso un trozo de madera la más húmeda, putrefacta y lleno de gusanos no puede salir del horno infinito sin tener sed de él. La compasión es simple: con una mirada transformada (abierta) por Dios, descubro que hay muchas personas a mi alrededor que no  han vivido esta experiencia, que no se sienten amadas por Dios o incluso de los hombres. La adoración me abre a esta realidad, y ahora más “abierta”, me parece evidente que amo a todas estas personas amadas de Dios, y quiero hacerles descubrir este amor, esta presencia que Dios quiere darles. ¡Eso es la evangelización!

N.B.: ¡Oremos por él!

No hay comentarios

Commentaire

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada o compartida .

Esta área está reservada para la publicación de comentarios sobre este artículo en particular.
Para las preguntas más personales o de otro sujeto, gracias utiliza amablementele formulaire de contact général nuestro sitio web
- Si usted tiene una intención de oración a la baja, también puede utilizar nuestro servicio en línea