¿Qué es la compasión?

Por definición, significa ser sensible al sufrimiento de los demás. Como bautizados estamos llamados a vivir la compasión a imagen de Cristo es decir amar a los demás  plenamente, con sus debilidades, y hasta llegar a compartir su sufrimiento.

El reto es importante, porque es sobre el Amor con el que servimos a nuestro prójimo que nuestro lugar en el cielo se decidirá (Mt 25,34-40). Pero nos cuesta ir al encuentro de los pobres, los que sufren, porque eso nos duele también a nosotros y a menudo, cerramos los ojos y permanecemos sin hacer nada.

He aquí tres claves para ayudarnos a empezar

-     Decidir: ¡somos libres y Dios espera nuestro sí! Este es el requisito previo

-     Aceptar nuestros límites: nunca seremos perfectos. ¡Aceptémoslo y empecemos tal y como somos!

-     Orar: para amar como El ama, hacer su Voluntad, empecemos por ir a Su encuentro.

¿Qué debemos hacer?

Dios nos pide que mostremos nuestro amor a través de actos (1 Jn 3, 14-24). Debemos hacer todo lo posible para ayudar a nuestro prójimo concretamente. Pero estemos atentos en dejar sitio para Dios: siempre estará presente a pesar de nuestros defectos y sabrá transformar todos nuestros pequeños esfuerzos. ¡Es el encuentro personal con Dios que nos dará el más grande y duradero consuelo!

¿Cómo progresar? 

Como los deportistas, progresamos en la regularidad: decidamos amar y servir fielmente a una persona en particular. Esta relación, con sus alegrías y dificultades, enternecerá nuestro corazón y nos acercara a Dios.

Propuestas concretas y testimonio: www.aimeretservir.org

 

Para avanzar:

Devenir une femme de compassion – Laetitia Chamard

La compassion – Henri NOUWEN

Pierre Goursat, Paroles – Martine CATTA

Viens sois ma lumière – Mère Térésa

Dans le silence du cœur – Mère Térésa

Croire à l’amour – Père D’ELBEE

Catecismo de la Iglesia Católica  

Veritatis Splendor – Carta encíclica de Juan-Pablo II – 6 de agosto de 1993

Savifici Doloris – Carta apostólica de Juan-Pablo II – 11 de febrero de 1984

Deus Caritas est – 1° encíclica de Benedicto XVI – 25 de diciembre de 2005

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