La Comunidad del Emmanuel reúne a personas que
comparten una llamada común y que se comprometen a la imagen de la de
los primeros creyentes que tenían «un solo corazón y una sola alma»
(Hch 4, 32). Cada uno se compromete por un año.
Esta
comunidad se dirige a hombres y mujeres insertados en la vida
ordinaria, profesional y social, de diferentes medios, edades y
nacionalidades, desde el respeto de la vocación propia de cada uno. Así
reúne tanto a personas casadas, como a solteros, a jóvenes, a
sacerdotes, a consagrados en el celibato… Por el reconocimiento común
de esta llamada, se realiza una fuerte solidaridad y la unidad de la
Comunidad. La unidad de los miembros del Emmanuel se expresa en su
vida fraterna, es decir, en los encuentros comunitarios, el grupo de
compartir fraterno, y también en diferentes servicios de compasión y
evangelización. |